ANTAGONISTAS H2

Los antagonistas H2 son una clase de medicamentos que se pueden utilizar para el tratamiento del reflujo gastroesofágico. Entre los más conocidos podemos incluir:

  • Nizatidina.
  • Famotidina.
  • Cimetidina.
  • Ranitidina.

Los antagonistas H2 son los más utilizados para el tratamiento de la gastritis y de las úlceras pépticas. Las úlceras pépticas son llagas dolorosas que se forman en el revestimiento del estómago, el esófago inferior o el duodeno, que es la primera parte del intestino delgado.

A menudo se desarrollan como resultado de la inflamación y el exceso de ácido estomacal. Los médicos también pueden recomendar antagonistas H2 para evitar que las úlceras pépticas vuelvan a aparecer.

Los antagonistas H2 también se utilizan con frecuencia para aliviar los síntomas de la enfermedad de reflujo gastroesofágico, que es una forma crónica de reflujo ácido, que provoca que el contenido ácido del estómago fluya hacia el esófago. La exposición frecuente al ácido del estómago puede irritar el esófago y conducir a síntomas incómodos, como ardor de estómago, náuseas o dificultad para tragar.

También se pueden usar para tratar afecciones menos comunes, como el síndrome de Zollinger-Ellison, una condición que causa un aumento de la producción de ácido en el estómago

Cómo actúan los antagonistas H2.

Cuando tomas un antagonista H2, se dirige hacia los receptores específicos en la superficie de las células del estómago que liberan ácido. El medicamento inhibe ciertas reacciones químicas en estas células de modo que no son capaces de producir tanto ácido.

Los antagonistas H2 disminuyen las secreciones ácidas del estómago durante un periodo de 24 horas en un 70%.

Efectos secundarios de los antagonistas H2.

La mayoría de los efectos secundarios asociados con los antagonistas H2 son leves y generalmente disminuyen con el tiempo a medida que el paciente toma el medicamento. Sólo el 1,5% de pacientes deja de tomar antagonistas H2 debido a los efectos secundarios.

Algunos de los efectos secundarios que pueden ocurrir con los antagonistas H2 son:

  • Estreñimiento.
  • Diarrea.
  • Dificultad para dormir.
  • Boca seca.
  • Piel seca.
  • Dolores de cabeza.
  • Zumbido en los oídos.
  • Mocos.
  • Dificultad para orinar.

Llama a tu médico si notas cualquier otro síntoma que sospeches que puede ser debido al uso de un antagonista H2.

En casos raros, los antagonistas H2 pueden causar efectos secundarios más graves como:

  • Ampollas o ardor en la piel.
  • Cambios en la visión.
  • Confusión.
  • Agitación.
  • Respiración dificultosa.
  • Sibilancias.
  • Opresión en el pecho.
  • Latido irregular del corazón.
  • Alucinaciones.
  • Pensamientos suicidas

Llama a tu médico o ve al hospital de inmediato si experimentas cualquiera de estos síntomas.

A pesar de los potenciales efectos secundarios, los antagonistas H2 son, por lo general, un tratamiento muy eficaz para las condiciones que causan exceso de ácido estomacal.

Antagonistas H2 vs Protectores de estómago.

Los protectores de estómago son otro tipo de medicamentos utilizados para reducir el ácido del estómago y tratar el reflujo ácido. Como ejemplos existen el esomeprazol y el pantoprazol.

Ambos medicamentos actúan bloqueando y disminuyendo la producción de ácido en el estómago pero los protectores de estómago, o inhibidores de la bomba de protones, se consideran más potentes y rápidos en la reducción de los ácidos del estómago. Aquí podríamos hablar de los antiácidos estomacales.

Sin embargo, los antagonistas H2 disminuyen específicamente el ácido liberado por la noche, lo que implica la formación de las úlceras pépticas. Esta es la razón por la que los antagonistas H2 son prescritos específicamente para personas que tienen úlceras o que tienen riesgo de contraerlas. Los protectores de estómago suelen prescribirse más a personas que sufren reflujo gastroesofágico.

Generalmente, los médicos no recomiendan tomar un protector de estómago y un antagonista H2 al mismo tiempo. Los antagonistas H2 pueden interferir con la eficacia de los protectores de estómago. Si tus síntomas de reflujo gastroesofágico no mejoran con el uso de protectores de estómago, el médico puede recomendarte un antagonista H2 en su lugar.

Tratamientos alternativos.

Antagonistas H2Si sufres úlceras pépticas o enfermedad por reflujo gastroesofágico, tu médico te recomendará evitar tomar medicamentos específicos y que realices ciertos cambios de estilo de vida para aliviar los síntomas.

Tu médico podría recomendarte limitar el uso de fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como la aspirina y el ibuprofeno. El uso frecuente y a largo plazo de este tipo de medicamentos puede aumentar el riesgo de úlcera péptica.

Tu médico te puede sugerir tomar acetaminofeno en su lugar. Sin embargo, no debes dejar de tomar ningún medicamento sin hablar primero con tu médico.

Hacer algunos ajustes en tu estilo de vida también puede ayudarte a reducir los síntomas de la úlcera péptica. Aquí podemos incluir:

  • Limitar el consumo de alcohol.
  • Evitar los alimentos picantes.
  • Reducir el estrés.
  • Dejar de fumar.

Si sufres reflujo ácido, estos consejos pueden aliviar los síntomas:

  • Hacer varias comidas pequeñas al día en lugar de tres grandes.
  • Evitar el alcohol, el tabaco y los alimentos y bebidas que desencadenan los síntomas.
  • Eelevar la cabecera de la cama aproximadamente 6 pulgadas
  • Consumir menos grasa.
  • Evitar acostarnos durante al menos dos horas después de comer.

Habla con tu médico si los síntomas no mejoran con medicamentos o cambios en tu estilo de vida. Es posible que necesites un tratamiento más agresivo o cirugía para eliminar la úlcera o reducir el reflujo ácido.

Debes buscar atención médica de inmediato si presentas cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Dolor abdominal mucho más doloroso de lo normal.
  • Fiebre alta.
  • Vómitos.
  • Mareos.

Estos son signos de complicaciones de la enfermedad de úlcera péptica que deben abordarse de inmediato.

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