DIETA

En otros artículos de la web hemos hablado sobre los tratamientos del reflujo gastroesofágico pero como primera opción es necesario seguir una dieta para el reflujo gastroesofágico.

Cambiar la dieta es una de las maneras más fáciles y más asequibles de controlar los síntomas.

Ciertos alimentos son más difíciles de digerir y pueden aumentar la cantidad de ácido en el estómago, dando lugar a un reflujo ácido y otros síntomas de enfermedad de reflujo gastroesofágico.

Los alimentos que desencadenan estos síntomas pueden variar de persona a persona pero los culpables más repetidos incluyen el alcohol, los alimentos ricos en grasas y alimentos condimentados.

Alimentos que producen reflujo.

Evitar comidas grandes es una de las maneras más fáciles de reducir las posibilidades de experimentar reflujo gastroesofágico y ardor de estómago.

Esto significa realizar de cinco a seis comidas pequeñas al día en lugar de dos o tres grandes. También es buena idea evitar comer al menos tres horas antes de acostarnos.

A pesar de que los factores desencadenantes de la enfermedad por reflujo gastroesofágico varían en cada persona, durante las comidas, deberías evitar los siguientes alimentos que producen acidez:

  • Refrescos y otras bebidas carbonatadas.
  • Comida picante.
  • Comida frita.
  • Ajos.
  • Cebollas.

Estos alimentos y bebidas son conocidos por agravar los síntomas de la enfermedad por reflujo gastroesofágico.

Qué puedo comer si tengo reflujo pero con moderación.

Dieta para el reflujo gastroesofágico

Ciertos alimentos y bebidas puedes consumirlos con moderación pero pueden causar mayor malestar en unas personas que en otras.

Estos son los alimentos y bebidas que pueden desencadenar síntomas de enfermedad de reflujo gastroesofágico y, por lo tanto, son los más consumidos en pequeñas cantidades:

Bebidas.

  • Té.
  • Zumos de cítricos.
  • Bebidas a base de tomate.
  • Café normal y descafeinado.
  • Bebidas alcohólicas.
  • Leche entera o leche con chocolate.

Hidratos de carbono.

  • Rosquillas.
  • Cruasanes.
  • Patatas fritas.
  • Pastas preparadas con salsas cremosas o pesto.

Frutas y verduras.

  • Tomates.
  • Verduras fritas.
  • Hortalizas preparadas con salsas de crema.
  • Cítricos como naranjas, limones y pomelos.

Proteína.

  • Carne frita.
  • Pollo frito.
  • Pescado frito.
  • Salchichas.
  • Pepperoni.
  • Bacon.
  • Perritos calientes.

Grasas.

  • Salsas.
  • Mantequilla.
  • Margarina.
  • Crema.

Postres.

  • Chocolate.
  • Helado .
  • Tartas y galletas.

Dieta para el reflujo gastroesofágico.

Puede parecer que vas a tener que eliminar muchos alimentos deliciosos de tu dieta o comerlos en pequeñas cantidades. Sin embargo, hay muchos alimentos para la acidez que puedes comer todos los días teniendo reflujo gastroesofágico.

El objetivo es crear una dieta para el reflujo gastroesofágico que consista en alimentos saludables variados, como proteínas magras, carbohidratos complejos, frutas y verduras. Trata de incorporar los siguientes alimentos y bebidas:

Bebidas.

  • Leche desnatada o baja en grasa.
  • Té de hierbas.
  • Zumos no cítricos.

Hidratos de carbono.

  • Arroz.
  • Pasta.
  • Harina de avena.
  • Pan integral.
  • Cereales bajos en grasa.
  • Panecillos bajos en grasa.
  • Galletas.
  • Tortillas.
  • Gofres.
  • Patatas hervidas.

Frutas y verduras.

  • Todas las verduras con poca grasa.
  • Frutas no cítricas, como plátanos, melones y manzanas.

Proteína.

  • Carne magra, como pollo y pescado.
  • Queso bajo en grasa.
  • Yogur bajo en grasa.
  • Alubias.
  • Lentejas.
  • Tofu.
  • Huevos.
  • Mantequilla de cacahuete.

Grasas saludables.

  • Frutos secos y semillas.
  • Aderezos para ensaladas bajos en grasa.
  • Mayonesa baja en grasa.
  • Pequeñas cantidades de aceite de oliva, de sésamo y de girasol.

Postres.

  • Bizcocho esponjoso.
  • Galletas bajas en grasa.
  • Helado bajo en grasa.
  • Sorbete.
  • Yogur helado.

Seguir una dieta para el reflujo gastroesofágico no significa que tengas que dejar de comer tus comidas favoritas. Hacer algunos cambios simples en tu dieta actual puede ser suficiente para prevenir o aliviar los síntomas de la enfermedad por reflujo gastroesofágico.

Si tus síntomas no mejoran con la dieta y otros cambios en el estilo de vida, programa una cita con tu médico para que te haga pruebas para evaluar la gravedad de tu estado y determine el mejor tratamiento para el reflujo gastroesofágico.

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