HERNIA DE HIATO Y REFLUJO GASTROESOFÁGICO

Antes de hablar sobre la relación entre hernia de hiato y reflujo gastroesofágico debemos aclarar que una hernia de hiato es una condición en la que una pequeña parte del estómago sobresale a través de un espacio en el diafragma.

Este espacio se llama hiato y es una apertura normal, anatómicamente correcta, que permite al esófago conectarse con el estómago.

La causa que provoca una hernia de hiato suele ser desconocida. Unos tejidos de soporte débiles y un aumento de la presión abdominal pueden contribuir a que ocurra. Hernia de hiato y reflujo están relacionados ya que es causante de una forma crónica de reflujo ácido llamada enfermedad de reflujo gastroesofágico.

Las hernias de hiato pueden requerir varios tratamientos, que van desde reposo en casos leves hasta cirugía en casos severos.

Síntomas de hernia de hiato y reflujo.

Las hernias de hiato generalmente no causan síntomas hasta que la protrusión del estómago a través del hiato es bastante grande. Las hernias de hiato pequeñas suelen ser asintomáticas.

Puedes no ser consciente de sufrirla a menos que te sometas a pruebas médicas para un problema que no tenga nada que ver con una hernia.

Las hernias de hiato graves son lo suficientemente grandes como para permitir que los ácidos del estómago y los alimentos sin digerir retrocedan hacia el esófago.

Esto significa que es muy probable que muestres los síntomas de la enfermedad de reflujo gastroesofágico. Donde podemos incluir:

  • Acidez.
  • Dolor de pecho que se intensifica cuando nos acostamos.
  • Fatiga.
  • Dolor abdominal.
  • Disfagia (dificultad para tragar).
  • Eructos frecuentes.
  • Dolor de garganta.

Las causas del reflujo gastroesofágico incluyen una amplia variedad de factores subyacentes. Se pueden requerir pruebas para determinar si sufres una hernia de hiato u otra anomalía estructural que podría estar detrás de los síntomas de enfermedad de reflujo gastroesofágico.

Habla con tu médico acerca de los síntomas del reflujo que no mejoran con los cambios de estilo de vida, la dieta y la medicación.

Diagnóstico.

Las pruebas de imagen se utilizan para detectar una hernia de hiato y cualquier daño que se pudiera haber producido por el reflujo ácido. Una de las pruebas de imagen más común es el esofagograma.

Tendrás que ayunar durante ocho horas antes de la prueba para asegurar que la parte superior de tu tracto gastrointestinal (esófago, estómago y parte del intestino delgado) es claramente visible en la radiografía.

Vas a tener que beber un batido de bario antes de la prueba. El bario hace que tus órganos sean más fáciles de ver en los rayos X a medida que avanza a través de tu tracto intestinal.

Las herramientas de diagnóstico endoscópico también se utilizan para el diagnóstico de las hernias de hiato. Esto permite al médico detectar inflamación u otros factores que pueden ser la causa del reflujo ácido. Estos factores pueden incluir hernias o úlceras.

Tratamiento de hernia de hiato y reflujo.

Hernia de hiato y reflujoEl tratamiento de la hernia de hiato y reflujo es muy variable y debe ser adaptado a los problemas de salud individuales.

Las hernias pequeñas que aparecen en las pruebas de diagnóstico pero permanecen asintomáticas solo necesitan ser vigiladas para asegurarnos de que no se vuelven lo suficientemente grandes como para causar molestias.

Los medicamentos de venta libre para la acidez estomacal pueden proporcionar alivio de la sensación de ardor ocasional que podrían derivarse de una hernia de hiato de tamaño moderado. Pueden tomarse cuando sea necesario en la mayoría de los casos. Los antiácidos a base de calcio y magnesio son los más consumidos.

Los medicamentos con receta para la enfermedad de reflujo gastroesofágico no sólo proporcionan alivio, si no que algunos también pueden ayudar a curar el revestimiento del esófago del reflujo ácido relacionado con la hernia. Estos medicamentos se dividen en dos grupos: los bloqueantes H2 y los inhibidores de la bomba de protones. Incluyen:

  • Cimetidina.
  • Esomeprazol.
  • Famotidina.
  • Lansoprazol.
  • Omeprazol.
  • Ranitidina.

Ajustar tu alimentación y horario de sueño también puede ayudarte a controlar los síntomas de enfermedad de reflujo gastroesofágico cuando se tiene una hernia de hiato. Toma comidas pequeñas durante el día y evita los alimentos que desencadenan acidez estomacal.

Los alimentos que pueden desencadenar acidez estomacal incluyen:

  • Productos derivados del tomate.
  • Productos cítricos.
  • Comida muy grasa.
  • Chocolate.
  • Menta.
  • Cafeína.
  • Reflujo por alcohol.

Trata de no acostarte hasta tres horas después de comer para evitar que los ácidos del estómago retrocedan hasta el esófago.

También debes dejar de fumar ya que fumar puede aumentar el riesgo de reflujo ácido.

Además, debes tener en cuenta la relación sobrepeso y reflujo ya que el exceso de peso (especialmente si eres mujer) puede aumentar el riesgo de desarrollar hernia de hiato y reflujo, por lo que la pérdida de peso puede ayudarte a aliviar los síntomas de reflujo.

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